Huenchumilla y APR Imperial
El proyecto beneficiará a 285 familias, cuatro escuelas, seis templos, dos cementerios, ocho sedes sociales, tres Nguillatun, una posta de salud mapuche y a un recinto municipal, en los sectores de Cusaco y Pindague.
Un mensaje dirigido al Consejo Regional por una inversión superior a los $1.806 millones firmó el intendente y ejecutivo del Gobierno Regional de La Araucanía, Francisco Huenchumilla Jaramillo, para la instalación del sistema de agua potable rural en Cusaco, en la comuna de Nueva Imperial, el cual beneficiará a nueve comunidades mapuches y a más de 1.300 personas.
El servicio que se proyecta instalar consiste en la construcción de obras de captación de aguas superficiales provenientes del  río Chol Chol, construcción de pozo de acumulación, planta elevación e instalación de gaviones y de 310 arranques domiciliarios, el cual incluye fuentón con atril metálico. La inversión alcanza un monto de 1.806 millones de pesos que se utilizarán en las obras que se esperan inicien a fines de este 2014.
El jefe regional dijo sobre esta iniciativa que “estas comunidades estaban esperando hace muchos años concretar este proyecto de agua potable rural y en la política que yo he seguido -y que he manifestado públicamente- es que hay que terminar con la lentitud, tenemos que caminar más rápido, he usado la expresión apurar el tranco y eso es lo que estamos haciendo”, dijo Huenchumilla, agregó que en estos siete meses de Gobierno se han priorizado más de 37 proyectos de este tipo en la Región.
El intendente de La Araucanía contó además que se van a invertir “más de 1.800 millones de pesos para muchísimas familias, una gran aspiración de la gente con algo tan elemental como es el agua, así que han sido muy cariñosos, muy receptivos porque esperaban hace mucho tiempo esto. Me siento muy contento de contribuir con este importante proyecto que traerá muchos beneficios y desarrollo para todas estas comunidades”, sostuvo la máxima autoridad política de la Región.
El alcalde de Nueva Imperial, Manuel Salas, dijo que este era una iniciativa que se estaba tramitando hace ocho años, por lo que “agradezco la voluntad política del señor intendente, ya que era un proyecto muy anhelado con varias comunidades que están participando y creo que con esto estamos ‘apurando el tranco’. Es una gran necesidad el agua potable rural, sobre todo en nuestra comuna. Esto nos motiva para seguir trabajando en otros proyectos y esperamos que el Gobierno Regional a través de los Consejeros, den su aprobación”, puntualizó.
El sistema de agua potable rural abastecerá del vital elemento a 285 familias, cuatro escuelas, seis templos, dos cementerios, ocho sedes sociales, tres Nguillatun, una posta de salud mapuche y a un recinto municipal. Los sectores a beneficiar corresponden a Cusaco y Pindangue y a las comunidades de Pedro Collimán, Loncón, Juan Collín, Domingo Huaquilaf, Álvarez Huaquiñir, Agustín Currín, Painecura Orellana, Coñoepán y Pindahue.
Luis Huenán, profesor hace 23 años de la escuela Trayenco en el sector de Cusaco manifestó su felicidad de ver acercarse la concreción de tan anhelada iniciativa. “He visto harto sacrificio de la gente, harta sequía, han sufrido mucho durante todo este tiempo. Sé que ha sido un camino largo para poder obtener este primer paso para contar con el elemento vital que nos favorece a todos, especialmente a los niños que educo y también a ancianos que se encuentran en sus hogares. Este es un gran logro para todas las comunidades involucradas en este proyecto”, señaló.
Actualmente en los sectores mencionados se abastecen de agua para consumo humano a través de vertientes, norias y pozos construidos artesanalmente, sin tratamiento previo. Así lo explicó Rina Castro, presidenta de la comunidad Domingo Huaquilaf. “Hay vecinos de varios sectores que en el verano no tienen nada de agua, se abastecen solamente con lo que la municipalidad les viene a dejar. Otros gracias a Dios tenemos pocitos y vertientes donde podemos tener siquiera para las aves, aunque para tomar a veces se pone malita, ahí nos arreglamos”,  sostuvo.
María Quintraqueo, de comunidad Painecura Orellana explicó que la falta de agua “es muy dura para todos, para los animales también. Es de mucho sacrificio también porque si no viene la municipalidad a abastecernos no tendríamos de dónde sacar, así que ahora se viene el proyecto, ojalá que Dios nos escuche y ayude para que tengamos agüita potable”, dijo la vecina de la localidad de Cusaco.