El gobierno de derecha encabezado por Sebastián Piñera inició este lunes su segundo año de administración sin grandes celebraciones que, al parecer, reflejan un estado de ánimo poco festivo para la fecha.

De acuerdo a algunos analistas, la celebración organizada por La Moneda el sábado recién pasado fue un “mirarse al ombligo” repasando promesas y anunciando proyectos de ley a la brevedad, buscando retomar la conducción de la agenda legislativa.

Otro elemento que pareciera tener a este lunes como uno más, es lo ocurrido el viernes con la marcha femenina. El gobierno “leyó mal” la convocatoria masiva -al menos 200 mil personas- y no se visualizó su resultado. Tanto es así, que la propia intendenta de Santiago, Karla Rubilar, tuvo que reconocer el éxito e incluso la aplaudió. Este hecho fue claramente rechazado por intentar “subirse al carro de la victoria”.

Finalmente, este se convierte en un verdadero “lunes negro” al conocerse el resultado de una encuesta Cadem que le da a Piñera solamente un 37% de aprobación, la más baja de todo su mandato. Cabe agregar a este tema que la empresa encuestadora está contratada precisamente por el gobierno para realizar diversos sondeos de opinión pública.