“Es extremadamente doloroso, llevamos varios años de trabajo y no logramos salir, se han hecho esfuerzos inéditos”.

Así analiza monseñor Héctor Vargas, obispo de Temuco, la crisis que vive la iglesia católica en Chile ante los casos de abusos sexuales.

En entrevista con Emol TV, Vargas recalcó que esta situación “lo estamos tomando muy en serio, pero todavía queda mucho por hacer (…). Lo que decida el Santo Padre, va a ser bueno para nosotros”.

Respecto a las víctimas de abusos, afirmó que ellas esperan una reparación y se refirió a la prescripción de este tipo de delitos.

“La Iglesia se ha adelantado a la justicia civil. Elimina la prescripción y adopta medidas”, sostuvo.

Consultado por la condena máxima eclesiástica que consiste en la separación de por vida del mundo sacerdotal, como en el caso de Fernando Karadima, enfatizó que “la Iglesia no puede hacer más, jurídicamente hablando”.

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