El documento donde la Fiscalía pide audiencia para un juicio abreviado confirma que el Ministerio Público eliminó los delitos de cohecho y soborno en contra de los excontroladores de Penta, Carlos Alberto Délano y Carlos Eugenio Lavín.

Según el texto firmado por el fiscal metropolitano Oriente, Manuel Guerra, a los dueños del holding se les imputan cargos por delitos tributarios. Ambos acordaron un juicio abreviado con el Ministerio Público.

El trato entre imputados y persecutores apunta a que Délano y Lavín cumplan una pena remitida de cuatro años (a los que se deben descontar los días bajo alguna medida cautelar), bajo libertad vigilada.

Esto último también incluye al ex militante de la UDI Pablo Wagner, exsubsecretario de Minería del anterior gobierno de Sebastián Piñera: de dos años de pena remitida y tres años de inhabilidad para ejercer cargos públicos.

Así como el 2014 marcó el inicio de los años más turbulentos para los controladores de Penta, Carlos Eugenio Lavín y Carlos Alberto Délano, ahora el 2018 se transformó en uno de sus mejores momentos: Carlos Gajardo ya no es fiscal, Hugo Bravo, el ex ejecutivo del caso Penta que destapó el caso que involucró al holding en una serie de evasiones tributarias falleció y el conglomerado económico fue deshaciéndose de sus negocios, aquellos que unieron el destino de los empresarios, pero sobre todo, lograron sacar definitivamente de su horizonte la posibilidad de ir a la cárcel, con el acuerdo al que llegaron con el Ministerio Público, según señala El Mostrador.

“Una máquina para defraudar la Fisco” fue la frase con que el entonces fiscal Gajardo bautizó a la sociedad entre el “Choclo” Délano y Lavín, amigos de todo una vida. Los empresarios declararon por horas en el marco del caso, se sentaron frente al estrado, sus esposas enfrentaron también los cuestionamientos y “Los Carlos” estuvieron presos, en 2015, como medida preventiva.

El entonces fiscal, Manuel Guerra, que dirigía la investigación, dijo que no era opción ir a juicio abreviado. Quería enfrentar a los empresarios en el estrado. “No estamos dispuestos a aceptar un procedimiento abreviado en que ellos no acepten responsabilidades por el delito de cohecho” dijo a CNN en 2016. Hoy aún no da declaraciones porque se dió una voltereta tan espectacular.

Los controladores de Penta lograron al final el mejor escenario posible: se esfumó la posibilidad cierta de cárcel efectiva para otro delito de cuello y corbata, no tienen más que celebrar el fin de una era.

Délano y Lavín respiran tranquilos ahora, libres de polvo y paja, sino que a nivel  político algunos viejos amigos de este par de empresarios regresaron al poder, partiendo por el Presidente Sebastián Piñera. Incluso, pocos días antes de asumir la Presidencia, el Choclo llegó al club de Golf de Cachagua a compartir con su amigo Sebastián.

Es más, en el primer Gobierno de Piñera, Délano un empresario que sólo apoyaba con plata irregulares a los candidatos de la UDI, era uno de los jefes del denominado segundo piso del mandatario.

Pero no es el único amigo en el gobierno. El actual ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, primo del Fiscal Nacional Jorge Abbot, fue un hombre clave en medio de la crisis del grupo,  arribó a Penta en 2014 y de ahí pasó directamente al ministerio.

La vida les sonrie a los Carlos.

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