s. Piñera
En la última reunión en la casa del mandatario, junto a sus ministros se decidió dar urgencia a 3 proyectos de ley, ignorando la promesa hecha por el mismo Piñera.
El Presidente Sebastián Piñera analizó en su casa, junto a los ministros del comité político, los proyectos que el gobierno buscaría acelerar en la última semana legislativa antes del cambio de mando.
En la ocasión se definió poner urgencia, entre otras materias, a iniciativas sobre probidad y transparencia, al Acuerdo de Vida en Pareja, y a la propuesta que establece un control preventivo por parte de Carabineros.
Sin embargo, en la cita se dejó fuera uno de los principales cambios que el Ejecutivo se comprometió a impulsar en varias ocasiones durante el actual mandato: una modificación al sistema electoral binominal.
De esta forma, La Moneda se desmarca de su propio proyecto, que apuntaba a perfeccionar el sistema y que fue ingresado al Congreso a mediados de julio del año pasado.
“Nosotros queremos cambiar el sistema binominal, y por eso enviamos un proyecto de ley”, dijo Piñera aquella vez, en una cadena nacional de televisión, transmitida pocos días después de que RN y la DC anunciaran la segunda etapa del acuerdo que habían suscrito en enero de 2012. A diferencia de ese año, en 2013 se incorporó el apoyo del PS y el PPD, lo que vislumbraba una alta posibilidad de éxito en su tramitación.
El pacto provocó una fuerte molestia al interior de La Moneda y en la UDI, quienes fueron deliberadamente sorprendidos por la mesa de RN.
Altas fuentes de La Moneda explican que tras la decisión de excluir el cambio al binominal de las prioridades en la recta final de la administración de Piñera existen, principalmente, dos factores: en primer lugar, en el gobierno están conscientes de que la iniciativa no contará con el respaldo de la Nueva Mayoría.
En ese sentido, sostienen que ese bloque apostará por impulsar un cambio en línea con el compromiso anunciado por la Presidenta electa, Michelle Bachelet.
En segundo lugar, el proyecto del Ejecutivo genera una fuerte división al interior de la Alianza, y pese a que fue suscrito por algunos parlamentarios de RN, en el oficialismo explican que el grueso de ese partido y la directiva que encabeza el senador Carlos Larraín respaldan el acuerdo alcanzado con la DC.
En diciembre pasado, la modificación al sistema binominal ya había sufrido su primer traspié en el Parlamento.
A mediados de ese mes, un acuerdo de los jefes de comité del oficialismo y oposición provocó que se aplazara en varias semanas la eliminación del número de 120 diputados de la Constitución, paso previo para poder aumentar, posteriormente, la cantidad de parlamentarios.
En esa oportunidad, sin embargo, desde RN acusaron públicamente un bloqueo interno gestado por la UDI para atrasar la votación, y advirtieron sobre los riesgos de no concretar una modificación antes de que Bachelet asuma en La Moneda.
Lo anterior, debido a que, después del 11 de marzo próximo, la Alianza quedará en minoría en la Cámara y en el Senado, lo que le permitiría a la Nueva Mayoría aplicar modificaciones sobre la base de sus criterios, sin necesitar el respaldo de la UDI o RN.