incendio forestal activoGigantescos y descontrolados incendios forestales avanzan por cerros del sur chileno en medio de altas temperaturas que en algunas zonas bordea los 40 grados Celsius, y que además son alimentados a ratos por fuertes vientos y por una sequía que afecta Chile por quinto año consecutivo.
Uno de los mayores siniestros se ubica en la comuna de Florida, en la región del Bío Bío, a unos 600 kilómetros al sur de Santiago, donde las lenguas de fuego consumieron cuatro viviendas de gente de escasos recursos y se acerca hacia un aserradero. Los pobladores fueron evacuados a una escuela, mientras los hombres se quedaron para cuidar sus pertenencias. Ya se han quemado más de 1.000 hectáreas.
Un poco más al sur, en La Araucanía hay otros 11 incendios forestales descontrolados, donde el combate al fuego se realiza en forma mucho más limitada, pues durante el control de un siniestro anterior, un helicóptero fue atravesado por una bala disparada por desconocidos.
“Nuestros pilotos, nuestros helicópteros en (algunos) lugares no están trabajando por temor a los ataques que están sufriendo y están teniendo que actuar protegidos por carabineros (policía uniformada)”, dijo el ministro de Agricultura, Luis Mayol.
Llamó a las comunidades a deponer la beligerancia contra los brigadistas, pues “hoy día La Araucanía es una región con humo y se están quemando siembras enteras de gente que estaba esperando cosechar y bosques de pequeños propietarios”.
La Araucanía posee algunas áreas donde hay continuos incidentes entre dueños de grandes forestales y agricultores que se enfrentan a comunidades mapuches que luchan por recuperar las tierras de sus ancestros. El fin de semana desconocidos quemaron cinco camiones y una retroexcavadora.
En la comuna de Florida, que carece de agua y donde sus habitantes se abastecen de estanques, los bomberos y brigadistas de la Corporación Nacional Forestal ven dificultadas sus labores por la topografía del terreno y por el fuerte viento.
El comandante de bomberos Braulio Castro dijo a la televisión estatal que “en estos momentos hay un avance un poco más calmado, pero con un poco más de viento podría acelerarse”.
Castro precisó que las lenguas de fuego están a unos tres kilómetros de viviendas en Florida y que otros cuatro focos se acercan a un aserradero. Los brigadistas están levantando corta fuegos y protegiendo a las personas.
Las altas temperaturas de este verano, los vientos y los pastos secos en muchas regiones han alimentado los siniestros forestales. El miércoles se combatían 20 en distintas zonas, pero hace un par de semanas hubo un día en que hubo 51 al mismo tiempo.
En lo poco que va del año ya se han consumido 68.000 hectáreas, sin contar las casas destruidas, que no han sido demasiadas y la fauna que ha huido de sus lugares habituales. Se desconoce el número de animales que no han podido escapar de las llamas y han muerto calcinados. Brigadistas han rescatado unos pocos ejemplares pequeños con sus patas y parte de sus cuerpos quemados.
La Dirección Meteorológica anunció que proseguirán las altas temperaturas, especialmente en el sur, lo que ayuda al surgimiento de nuevos siniestros.